«Rocco y sus hermanos» de 1960 dirigida por Luchino Visconti

«Para ganar hay que hacer sacrificios» Rocco Parondi 

En cine hasta el amanecer no podía faltar en mi ciclo particular sobre el neorrealismo italiano, la película que para muchos es la primera obra maestra de Luchino Visconti «Rocco y sus hermanos» de 1960. Un melodrama que nos muestra a la familia Parondi que, en su huida de la pobreza y la falta de oportunidades de la vida rural en la soleada Lucania ( actualmente denominada Basilicata, en el sureste de Italia), emigra a la fría e industrial ciudad de Milán. Un nuevo estilo de vida, los cambios en las relaciones familiares y el sacrificio de ciertos valores morales frente a las ventajas económicas de la industrialización, cambiarán la vida de estos cinco hermanos para siempre.

Al igual que en «La terra trema: episodio del mare» (La tierra tiembla: Episodio del mar) de 1948, donde la familia Valastro luchaba contra el injusto orden social establecido y su supervivencia, la familia Parondi se traslada a Milán en busca de nuevas oportunidades, huyendo de una existencia llena de sufrimiento, hambre y desesperanza. La película analiza la evolución de cada uno de los cinco hermanos y su adaptación al nuevo entorno, frío, hostil y desconocido, la relación entre ellos y la progresiva degración del núcleo familiar. 

En Milán se encuentra trabajando Vincenzo Parondi, el mayor de los hermanos, que trabaja como albañil  y ha creado una familia con Ginetta (una adorable y jovencísima Claudia Cardinale de apenas 22 años). Vincenzo es el que mejor se ha adaptado a su nueva vida, lejos del pueblo, del espíritu de clan, de sus lazos con la tierra. Divide su tiempo entre su trabajo, su propia familia y su afición por el boxeo. 

Ciro el cuarto de los hermanos (interpretado por  Max Cartier, que pronto abandonó la actuación para convertirse en escultor) , quiere seguir el ejemplo de su hermano Vincenzo. Consigue terminar sus estudios y comienza a trabajar en la fábrica milanesa de coches Alfa Romeo, icono del desarrollo industrial transformador de la sociedad italiana de la postguerra. Ciro quiere formar su propia familia y no regresar nunca a una tierra que les robó a su padre y les condenó a una infancia llena de penurias.

Mención especial requiere la relación entre los dos hermanos intermedios. Simone (interpretado por Renato Salvatori)  y Rocco ( con un magnífico Alain Delón), quedan ligados por distintas circunstancias al mundo del boxeo, los bajos fondos y las malas compañías. Son las dos caras de la misma moneda, cuanta más bondad y clemencia manifiesta Rocco, mayores son los celos, el odio, el egoismo y la decadencia de Simone. Rocco muestra unos principios inquebrantables sobre la unidad familiar, que le obligan a realizar los sacrificios personales más duros de su vida, a renunciar a su amor, a sus deseos de volver a su tierra natal, a la que se siente muy ligado. A pesar de su odio por el  boxeo, al que se tiene que dedicar para salvar a su familia, es mucho mejor que su hermano Simone. Aquí comienzan los celos de Simone por el bueno de Rocco y entonces llega Nadia a sus vidas. 

Nadia ( guapísima Annie Girardot y magnífica en su papel)  es una prostituta, una mujer abandonada a su suerte en una sociedad machista, que queda deslumbrada por la bondad de Rocco y por el profundo amor que siente por ella. Ella es como una moneda de cambio, un juguete, una forma más de Simone de herir a su hermano y, de este modo , herirse  así mismo. Poco importan los sentimientos de Nadia, es un caso entre hermanos, un «asunto de hombres». Tal vez al igual que en la sociedad italiana de finales de los cincuenta, ella representa a aquellas mujeres vapuleadas por la vida, sin otra salida que la prostitución o el matrimonio por horrible que éste sea y que son un débil eslabón en toda la cadena de transformaciones de una sociedad moralmente injusta, y cuyos cambios no siempre significa que sean para mejor.  

El pequeño Luca, supone para toda la familia Parondi, una esperanza de futuro. Todos los hermanos tratan de enseñarle lo mejor para su vida adulta, pero al final lo que le queda es el ejemplo del comportamiento de cada uno de ellos. Vincenzo y Luca convertidos en obreros, Simone un perdedor egoísta sin futuro y Rocco con sus deseos de volver a su tierra y seguir ligado al campo y sus ideales, convertido en un «ciudadano» que no podrá abandonar su nueva vida. 

«Recuérdalo Luca, esa tierra nuestra, es la tierra de los olivos, el cielo azul y el arcoiris… solo espero volver algún día a ella» dice Rocco 

Sin embargo, Ciro le recuerda a Luca porqué abandonaron la tierra que les vio nacer, y nos resume el tremendo choque cultural entre la vida rural y la ciudadana:

«La gente en nuestra tierra vive como animales, solamente conocen el trabajo y la sumisión, pero a cambio ellos viven sin necesidad de servirse de los demás y sin olvidarse nunca de sus propios deberes. Pero esto lo olvidó Simone y por eso ha tenido el final que ha tenido….. Se ha perdido y nos ha llenado a todos de vergüenza » Ciro Parondi 

«Rocco y sus hermanos» es la sexta película de Visconti, que empezó con un cine neorrealista en blaco y negro y después de dos películas históricas en color sobre el «resurgimento» «Senso» y «Noches Blancas» una adpatación de Dostoievski, de gran puesta en escena, vuelve a un melodrama en grises de una Milán industrial, con barrios muy pobres sin desarrollar y situaciones de gran injusticia social.

Cuando en 1948 se celebraron las primeras elecciones democráticas en la Italia de la postguerra, ganó ampliamente la Democracia Cristiana ( DC) ante el Frente Popular Democrático (  FPD) que era fruto de la unión del Partido Socialista y el Partido Comunista. Muchos políticos de la DC se sintieron molestos por la denuncia social que transmitían las películas del movimiento neorrealista, que mostraban una Italia hambrienta, con barrios extremadamente pobres y una delicuencia en aumento.

En 1949 se promulgó una Ley, presentada por el entonces Secretario del Espectáculo Giullio Andreotti, para apoyar y promover el crecimiento del cine italiano y al mismo tiempo frenar el avance de las películas norteamericanas, pero también servía para frenar y controlar la prolifración de películas neorrealistas. Siguiendo ésta regla y antes de que un film recibiera fondos públicos, el guión tenía que ser aprobado por una comisión estatal, pudiendo negar la licencia de exportación a aquellas películas que eran sospechosas de difamar la imagen de Italia. De éste modo nació una especie de censura previa.  

Ésta es una de las razones por las que el cine neorrealista perdió presencia a lo largo de los años cincuenta, a favor de la llamada «Nueva comedia Italiana», ampliamente favorecida por las autoridades del momento. Sin embargo, a finales de los años cincuenta y principio de los sesenta, se produjeron una serie de películas neorrealistas de gran calidad, firmadas por directores ya consagrados como Visconti, Fellini o Antonioni y otros directores noveles que comenzaban su andadura como Pasolini o Bertolucci que constituyó un resurgimiento de dicho género. «Rocco y sus hermanos» puede encuadrarse dentro de éste afortunado resurgimiento, un cine honesto y conmovedor. 

Otra afortunada circunstancia que hace de ésta película una obra maestra es la banda sonora del genio Nino Rota. Una música nostálgica y dramática que sabe acompañar y realzar los momentos más trágicos de la película.

BANDA SONORA DE «ROCCO Y SUS HERMANOS» NINO ROTA

 

 


The Film Foundation de Martin Scorsese y Gucci han financiado la nueva restauración en 4k de Rocco y sus hermanos. El trabajo de restauración, supervisado por el director de fotografía Giuseppe Rotunno, ha sido efectuado en los Laboratoris de L´ Immagine Ritrovatta de la Cineteca de Bolonia a partir de un negativo original. Se han recuperado así algunos planos cortados tras el estreno y también alguna secuencia eliminada antes del mismo, además de devolverle la iluminación y los tonos originales creados por Luchino Visconti y por el propio Giusseppe Rotunno. 

La llegada de la familia Parondi a la estaión de Milán
La madre viuda y los hermanos se instalan en un mísero dormitorio de una barrio obrero 
Vincenzo es el hermano mayor y está comprometido con la hermosa Ginetta 
Una jovencísima Claudia Cardinale de apenas 22 años 
Rocco y Simone se ven inmersos en el mundo del boxeo y los bajos fondos de Milán 
Rocco sueña con dejar el mundo de la ciudad y volver a la vida de campo, donde era feliz 
Parece que la cámara se haya enamorado de Alain Delon
Luchino Visconti acaricia con la cámara el ratro de Delon. 
El enfrentamiento entre Rocco y su hermano Simone treminará en tragedia
La bella Nadine aparece en las vidas de los Parondi . Magnífica Annie Girardot 
La bondad y los sacrificios de Rocco no servirán para nada
Los sentimientos de Nadia no importan,
Simone traerá la vergüenza a su familia 
La industrialización de las ciudades  frente la vida rural mísera y sin oportunidades 
Rocco convertido en un «ciudadano» admirado por su hermano Luca

 

 

 
Director: Luchino Visconti 

Guión : Suso Cecchi d’Amico, Pasquale Festa Campanile, Massimo Franciosa, Enrico Medioli (Relato: Giovanni Testori)


FotografíaGiuseppe Rotunno (B&W)
Música: Nino Rota 

Productora: Coproducción Italia- Francia 
Reparto: Alain Delon, Renato Salvatori, Annie Girardot, Katina Paxinou, Claudia Cardinale, Spiros Focas,Max Cartier, Rocco Vidolazzi, Roger Hanin, Paolo Stoppa, Suzy Delair, Claudia Mori  

 

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