«La Golfa» ( La Chienne) de 1931 dirigida por Jean Renoir

Una de las figuras más importantes del Realismo poético francés es el director Jean Renoir. Un personaje clave para comprender la evolución del cine francés durante los años treinta  y cuya obra fue de gran influencia en el desarrollo de la historia del cine.

“La Golfa” ( La Chienne) de 1931 supuso un hito en la obra de Jean Renoir. Es su primera película sonora y se basó en una adaptación de la novela de Georges de La Fouchardière.
Jean Renoir era el segundo hijo del famoso pintor impresionista Auguste Renoir y a pesar de crecer en un entorno privilegiado económica e intelectualmente, sus comienzos no fueron fáciles.

 
Después de unos estudios mediocres, el joven Renoir quiso realizar una carrera militar y se unió al ejército en 1913. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió bajo las órdenes del capitán Louis Bossut, que probablemente sirvió de modelo para su capitán Boeldieu en “La gran ilusión”. En abril de 1915, una bala le fracturó la cabeza del fémur, produciéndole una cojera que le acompañaría toda su vida. Fue trasladado al hospital de Val de Grace de París, para su recuperación, pero su madre murió durante su convalecencia y fue su padre quien permaneció junto a la cama de su hijo, circunstancia que los unió.
Durante este periodo descubre las sesiones de cine y a Charles Chaplin, que llegó desde el extranjero junto a la influencia del cine americano. Pero la inactividad pesa sobre él y en 1916, consiguió alistarse en la aviación, donde su pierna lesionada no suponía un impedimento. Finalmente fue asignado a un escuadrón de reconocimiento, y se especializó en la fotografía.
 
Después de la guerra, regresó a París, donde su padre continuaba pintando y Jean Renoir se enamora de una de sus modelos Andrée Heuschling, dos meses después de la muerte de su padre se casó con ella.
 
Marcado por la visión de la película de  Erich Von Stroheim “Esposas Frívolas” de 1922, su director favorito, que a su vez fue  actor en “La gran ilusión”, se interesó por el mundo del cine como una forma ayudar a su mujer a convertirse en una gran estrella. Escribió para ella el guión de Catherine, también llamada Une vie sans joie” de 1924 proyecto financiado y co-dirigido con Albert Dieudonné y Andrée toma el nombre artístico de Catherine Hessling,
 
La película no recibe una cálida bienvenida y Jean Renoir se enfrenta a dificultades legales y económicas, pero no se desanimó: «el demonio de la puesta en escena ya se había implantado en mí», como él mismo decía. Así que se dirigió su primer largometraje en 1924, “La fille de l’eau” , donde encontramos la estética impresionista de su padre en una fábula bucólica y en el que de nuevo actúa Catherine Hessling y su hermano Pierre. La película recibió una tibia acogida y Renoir comienza a dudar de su futuro profesional en el mundo del cine, pero en una proyección en el teatro du Vieux-Colombier, los amantes del arte de vanguardia le dan una excelente acogida, sobre todo, a la secuencia del sueño y ello le devuelve la confianza.
 
Se inicia en 1926 en su primera película importante “Nana”, la adaptación de una novela de Emile Zola , para ello cuenta con de estrellas del momento como Werner Krauss o Jean Angelo. Pero la película es un fracaso y necesita vender casi todas las pinturas que heredó de su padre. Sin embargo, Renoir decidió no desanimarse por los resultados de sus películas y se lanza de cabeza a la industria de cine realizando una película tras otra, para la construcción gradual de una reputación como director de “cine de autor”
 
En 1927, Renoir aceptó interpretar un papel sencillo en “La Petite Lili”, un cortometraje de Alberto Cavalcanti, para impulsar la carrera de Catherine Hessling hacia el estrellato. Por una coincidencia asombrosa, la película reúne a las tres mujeres más importantes en la vida de Renoir  y que ejercerán un papel fundamental en su trayectoria profesional: su primera esposa Catherine Hessling, su «editora y compañera sentimental » desde 1930 Marguerite  Renoir y Dido Freire , amiga de Cavalcanti, que posteriormente se convirtió en su segunda esposa .
Jean Renoir se separó de Andrée Heuschling en 1931 y comenzó su relación sentimental y profesional con Marguerite Houlle, que adoptó el nombre de Marguerite Renoir.
Ella había comenzado a trabajar a la edad de quince años, en Pathé en Joinville-le-Pont donde coloreaba las películas. Perteneciente a una clase trabajadora era activista del partido comunista y  simpatizante de Maurice Thorez. Marguerite fue quién le presentó al grupo de grupo Jacques Prévert, Roger Blin, Maurice Baquet. Posteriormente, ella lo convenció de forma gradual para defender la causa de los trabajadores y la obra de  Jean Renoir adquiere una dimensión abiertamente política, marcada por las ideas del Frente Popular, con quien se comprometió personal y artísticamente.
El Frente Popular, coalición de los partidos de izquierda para derrotar el auge del fascismo en toda Europa, ganó las elecciones en 1936, periodo durante el cual Renoir realizó un cine de agitación y propaganda, comprometido con una causa, que visto desde ahora, estaba completamente justificado.
 
Marguerite se inició en la edición de películas en 1927  y realizó el montaje de todos los films de Renoir hasta “Las Reglas del juego” de 1939. Resultó ser un montaje especialmente tenso y difícil, que culminó con su separación de Marguerite y  poco después de abandonar Francia por el comienzo de la guerra, Jean Renoir se casó con Dido Freire  que se encargó de velar por sus intereses desde ese momento hasta su muerte.
 
Catherine Hessling y Jean Renoir 
 
“La Golfa” ( La Chienne) de 1931 supuso un hito en la obra de Jean Renoir. Es su primera película sonora, rodada en los estudios Billancourt de París y se basó en una adaptación de la novela de Georges de La Fouchardière, que fue ante todo un reconocido escritor polémico y satírico perteneciente a la primera mitad del siglo XX. Anarquista y de creencias profundamente pacifistas, en su tiempo fue un duro enemigo  del clero, los militares y el militarismo.
 
Se trata de un drama social, nos cuenta la historia de un hombre honesto y pusilánime Maurice Legrand ( interpretado por  Michel Simon) que trabaja como cajero de una empresa y es pintor aficionado, vive con su desagradable y despótica mujer, viuda de un militar que desapareció en la guerra. Legrand se enamora perdidamente de la joven prostituta Lulú Pelletier, interpretada por Janie Marèse que es explotada por su chulo Dédé, representado por Georges Flamant. En la película se define a Legrand como:
 
“ Un hombre que posee una cultura intelectual y sentimental muy superior al ambiente en que se mueve, por lo que lo consideran un imbécil”
 
Al parecer cuando la película estuvo terminada, sus productores quisieron retocarla para encontrar el tono de comedia que consideraban comercial. Jean Renoir, tal y como cuenta en su autobiografía, ganó la batalla y consiguió que se estrenara en su versión íntegra, pero creó un gran revuelo entre los fascistas que atacaron la película con violencia. Los productores decían:
 
«Usted hace películas para intelectuales y esa clientela no paga. Si queremos hacer dinero tenemos que complacer a las modistillas».
 
El rodaje fue responsable de la separación de Renoir y Catherine Hessling, molesta haber sido reemplazada por Janie Marèse como la protagonista femenina, pero tuvo la recompensa de sentir la emoción al ver cómo sus actores reprodujeron en la vida privada las mismas peripecias que viven los personajes durante la película.
 
Michel Simon, que encarna al cajero enamorado de Lulú, vivió realmente esa pasión por la actriz Janie Marèse, quien, a su vez, se enamoró durante el rodaje de Georges Flamant, que interpretaba al chulo despiadado receptor del dinero que el pobre empleado entregaba a la prostituta. La semejanza entre ficción y realidad tuvo incluso una trágica prolongación en el accidente de coche que costó la vida a Janie Marèse, poco después de haber rodado la secuencia en que es asesinada por los celos de uno de esos hombres.
 
La película comienza con un teatro de marionetas que definen la historia que se va a contar como:
 
“ No es un drama, ni una comedia: No tiene moraleja y no demuestra nada. Los personajes no son héroes ni traidores. Son pobre gente como usted y como yo”
 
Tal vez sea la película donde se asientan los principios del futuro cine de Renoir: el enfoque social del drama, una ambientación lúgubre y brumosa, personajes víctimas de su condición y de los estereotipos sociales y, sobre todo, una muestra de la filosofía de Renoir, una mirada abierta sobre el libre albedrío y la convicción de que “todos tienen sus razones” . Una película que termina como en la introducción con un fundido del teatro de marionetas y sin moraleja.
 
En 1945 Fritz Lang realizó un remake de “La Golfa” llamado “Perversidad”, con otro sentido estético, sin ningún trasfondo político,otra visión del mundo y de la humanidad. Un film  tal vez mucho más controlado, pero también menos original
 
Maurice Legrand un empleado ejemplar desposeído de cualquier satisfacción existencial, salvo la pintura
Lulu, interpretada por Janie Marèse de la que se enamora Legrand. Al igual que en la realidad con los acotres
Legrand está casado con una   desagradable y despótica mujer, viuda de un militar
Lulu esta enamorada de Dédé que la explota como su proxeneta
El amor de Legrand por Lulu, le hace perder su dignidad, su empleo y su estilo de vida
Una pareja de perdedores, marginados de la sociedad
La tragedia se cierne sobre los protagonistas

 

 

 

 

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