Martin Ritt: Un director que se enfrentó al engranaje de Hollywood

Perseguido y censurado por el Comité de Actividades Antiamericanas (Comité de Actividades No Americanas de la Cámara o Comité de Actividades No Americanas de la Cámara), siglas en inglés: HUAC y HCUA marcó profundamente la carrera como director de Martin Ritt.

Los temas que influyeron en Ritt a lo largo de los años fueron: la corrupción, el racismo, la intimidación de la persona por parte del grupo, la defensa de la persona contra la opresión del gobierno y ,más notablemente, la calidad redentora de la misericordia y el valor de proteger a otros del mal, incluso a costa de sacrificar la propia reputación, carrera o vida. 

El actor y director de cine y teatro Martin Ritt (1914 – 1990) nacía 2 de Marzo en el seno de una familia judía en Manhattan, hijo de padres inmigrantes. Se graduó de la escuela secundaria DeWitt Clinton en el Bronx y en su juventud formó parte del equipo de fútbol en Elon College en Carolina del Norte. 

Los marcados contrastes del sur de la época de la depresión, en contra de su educación en la ciudad de Nueva York, le inculcaron la pasión por expresar las luchas de la desigualdad, que se manifiesta en las películas que dirigió. Ritt encontró trabajo con un grupo de teatro y comenzó a actuar en obras de teatro. 

Su primera actuación fue como Crown en Porgy and Bess, obteniendo críticas favorables y Ritt concluyó que «sólo podía ser feliz en el teatro». Con un trabajo difícil de encontrar y la Depresión en pleno efecto, muchos artistas, directores y escritores de teatro de la WPA se vieron fuertemente influenciados por la izquierda radical y el comunismo, y Ritt no fue la excepción. 

Años más tarde, Ritt afirmaría que nunca había sido miembro del Partido Comunista, aunque se consideraba un izquierdista y encontraba puntos en común con algunos principios marxistas. En el Group Theatre de la ciudad de Nueva York, conoció a Elia Kazan y lo eligió como suplente de su obra Golden Boy.

La conciencia social y las opiniones políticas de Ritt continuaron madurando durante su tiempo con el Group Theatre, e influirían en el punto de vista político y social que expresaría más tarde en sus películas. Ritt continuaría su asociación con Kazan durante más de una década, ayudando más tarde, a su antiguo mentor en The Actors Studio

Durante la Segunda Guerra Mundial Ritt sirvió en las Fuerzas Aéreas del Ejército de los EE. UU. , a su regreso continuó su carrera en Broadway y se lanzó a la conquista de Hollywood. Sin embargo, en 1952 fue incluído en las listas negras del Comité de Actividades no Americanas de la Cámara de Representantes (HUAC) por sus actividades izquierdistas y pronto fue dado baja también par trabajar en la televisión. 

Después de las Listas negras de hollywood 

Gracias a su amistad con Elia Kazan, pasó cinco años enseñando en el Actors Studio, para poder sobrevivir. Hacia 1956, el miedo rojo había disminuido en intensidad y se dedicó a la dirección de películas, realizando más de 25 películas, en muchas de las cuales participaron Joanne Woodward y Paul Newman. 

Su primera película como director fue Edge of the City (1957), una película muy importante para Ritt y una oportunidad para dar voz a sus experiencias, ya que está basada en la historia de un trabajador del muelle sindical que se enfrenta a la intimidación de un jefe corrupto.

Gracias a su amistad con el productor Jerry Wald, quien lo contrató para dirigir Más fuerte que la vida (1957) con Joanne Woodward, le ofreció a Ritt la primera de sus  dos adaptaciones de las novelas de William Faulkner y su primer gran éxito El largo y cálido verano (1958) con Paul Newman y Joanne Woodward. Fue el primero de los seis films que Paul Newman protagonizó a las órdenes del realizador Martin Ritt, del que había sido alumno en “Actor’s Studio”. 

El guión, de Irving Ravetch (“Con él llegó el escándalo”, Minnelli, 1960) y Harriet Frank Jr., adaptan libremente dos relatos breves, “Spotted Horses” (1931) y “Barn Burning” (1939) y la novela “The Hamlet” (1940), del ganador del Nobel William Faulkner. Se rodó en escenarios naturales y en escenarios reales de Louisiana. El film desarrolla un drama familiar ambientado en el sur más tradicional y profundo de los EEUU, dominado por caciques todopoderosos y autoritarios, relaciones de sumisión, prejuicios machistas y limitadas posibilidades para que la mujer pueda organizar su vida de manera autónoma e independiente. Un sensacional Paul Newman, que ganó en Cannes como mejor actor

En 1963 el tándem Ritt/Newman vuelven a tener un gran éxito de crítica y de taquilla con la película  Hud: El más salvaje entre mil (1963) basada en una novela de Larry McMurtry con guión adaptado de Irving Ravetch y Harriet Frank Jr., con una espléndida fotografía de James Wong Howe (consiguió un Oscar por ella) y con música del gran Elmer Bernstein (La gran evasión, El hombre de Alcatraz). 

Cuenta también con soberbias interpretaciones: El memorable Melvyn Douglas (estupendo interpretando a Homer Bannon, como el viejo patriarca), Patricia Neal (como Alma, excelente ama de llaves), ambos consiguieron un Oscar de la Academia por su trabajo. Brandon de Wilde, en el papel de Lonnie  y un Paul Newman en una actuación memorable del personaje Hud Bannon.

Paramount Pictures adquirió los derechos de la novela a John le Carré, pseudónimo de David Cornwell, que había trabajado para British Intelligence MI5 y MI6 durante las décadas de 1950 y 1960, habiendo trabajado en Berlín, cuando se estaba construyendo el Muro de Berlín. Le Carré se basó en esta experiencia de la vida real cuando escribió la novela del mismo título que la película El espía que vino del frío (1965) , desarrollando la acción un año después de la construcción de dicho muro.  Film independiente, producido y dirigido por Martin Ritt.

La película se rodó en exteriores de Dublín, en Ardmore Studios (Irlanda) y Shepperton Studios (RU). La acción tiene lugar en Berlín occidental, Londres y Berlín oriental en 1962, a lo largo de varios meses. Narra la historia de Alec Leamas, Richard Burton, soltero, agente de la inteligencia británica, con 20 años de servicio, que acepta una misión muy arriesgada para no ser asignado a tareas burocráticas. Es un hombre desengañado, solitario, frustrado y desilusionado. Conoce a Nancy «Nan» Perry (Claire Bloom), bibliotecaria, de la que se enamora, mientras en Europa impera la guerra fría

A pesar de que su película Odio en las entrañas (1969) Inspirada en el libro «Lament for the Molly Maguires», de Arthur H. Lewis, publicado en 1965,  fue un fracaso notable cuando se estrenó en 1970, obteniendo un poco más del diez por ciento de su presupuesto, solidificó la reputación de Sir Sean Connery por ser veneno de taquilla fuera de James Bond y que torpedeó la posibilidad de que Sir Richard Harris se convirtiera en una superestrella, podemos considerarla hoy en día en una película de culto.

La historia se basa en hechos reales, registrando la peligrosa misión de un detective de Pinkerton infiltrado en una violenta sociedad secreta de mineros irlandeses, siendo su objetivo identificar a los cabecillas y desarticular al clan de los Molly Maguires. Ritt propone una reflexión acerca del tema de la delación y traición, muy en sintonía con su inclusión en las listas negras y sufrir la persecución del «macartismo».

El cine de Martin Ritt en la década de los setenta 

En 1976, Ritt hizo una de las primeras películas dramáticas sobre la caza de brujas, gracias a una de las grandes productoras clásicas, la Columbia Pictures, que denunció seriamente este ignominioso asunto. La tapadera, protagonizada por Woody Allen, se basó en las experiencias vividas por el director perseguido por la HUAC  y que fue escrita por uno de los amigos más cercanos de Ritt, el guionista Walter Bernstein, quien estuvo en la lista negra durante ocho años a partir de 1950.

Una película importantísima, tanto por su valor documental como por la veracidad con la que se nos muestra una de las etapas más vergonzosas en la historia de Hollywood, con un colosal Zero Mostel, al que a veces se le nota la rabia  con la que interpreta su papel y un excelente Woody Allen, más comedido que de costumbre.

El director Martin Ritt dijo una vez sobre esta película: 

«El público espera una comedia de Woody Allen y sale destrozado».

En 1979 Martin Ritt dirigió Norma Rae a partir de un guión escrito por Harriet Frank Jr. e Irving Ravetch, que está basado en la historia real de Crystal Lee Sutton, escrito por el periodista Henry P. Leifermann del New York Times. La película está protagonizada por Sally Field, que ganó el Oscar a Mejor Actriz por su interpretación  de una trabajadora de una pequeña ciudad de Carolina del Norte, que se involucra en las actividades sindicales de la fábrica textil donde trabaja, después de que su salud y la de sus compañeros de trabajo se ve comprometida debido a las malas condiciones de trabajo. 

Última etapa de Martin Ritt 

 Después de Los mejores años de mi vida (1983), un título menor basado en las memorias de la escritora Marjorie Kinnan Rawlings, Ritt dirigió El romance de Murphy (1985), que vino a significar un cambio en el planteamiento de las historias de amor de la época. En primer lugar, no estaba centrado en adolescentes, y en segundo lugar, no era un amor a primera vista. Sally Field y James Gardner interpretaron a los personajes que había creado el dúo Harriet Frank Jr. – Irving Ravetch, dos adultos que, de una forma similar a la que después describiría Cartas a Iris (1990) tomaban contacto, conscientes de que lo más probable era que cada uno siguiera su propio camino. Gardner fue nominado al Oscar y también lo fue el director de fotografía, William Fraker.

Las dos últimas películas de Ritt: Loca (1987) y Cartas a Iris (1990) estuvieron dotadas de una especial ternura y fueron hechas para un personaje femenino como protagonista. En la primera, Barbra Streisand es una prostituta reivindicativa que se enfrenta a un juicio por asesinato cuyo resultado puede quedar encerrada de por vida en una institución psiquiátrica. 

El matrimonio compuesto por Harriet Frank e Irving Ravetch fueron los autores de Cartas a Iris (1990), un fructífero entendimiento escénico entre Jane Fonda y Robert De Niro. El principal interés del director, al igual que en la mayor parte de su filmografía,  fue destacar dos circunstancias sociales muy importantes, el analfabetismo de una parte de la población  y las jóvenes madres solteras que han de abandonar los estudios y buscar un trabajo para poder criar a sus hijos. 

Estos dos títulos fueron no sólo los dos últimos trabajos del director antes de su muerte, sino la culminación de su preocupación por los problemas de la clase trabajadora. Fiel a sus principios durante toda su carrera, Ritt se enfrentó, con mayor o menor éxito, al engranaje y exigencias de la industria de Hollywood.

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