Gloria Swanson, una diva con agallas

La actriz y productora estadounidense Gloria May Josephine Swanson (1899 – 1983) nacía un 27 de Marzo en el seno de una familia humilde de Chicago. Su padre era un soldado, perteneciente a una estricta familia luterana sueco-estadounidense, y su madre era de ascendencia alemana, francesa y polaca. Debido a la pertenencia de su padre al Ejército de los Estados Unidos, la familia se mudó con frecuencia y Swanson terminó pasando la mayor parte de su infancia en Puerto Rico, donde aprendió español. 

No era su intención entrar en el mundo del espectáculo, pero por un capricho una de sus tías la llevó a una pequeña compañía de cine en Chicago llamada Essanay Studios para una prueba y se le pidió a Swanson que volviera a trabajar como extra. Pronto dejó la escuela para trabajar a tiempo completo en el estudio y después de la separación de sus padres, ella y su madre se mudaron a California en 1916. 

En 1919 firmó con Paramount Pictures y trabajó a menudo con Cecil B. DeMille, su mentor y amante, quien la convirtió en la protagonista romántica de sus películas, consiguiendo ser una estrella apenas dos años después y en una de las actrices más buscadas de Hollywood.  Convertida en una figura mítica del cine, obtuvo un importante contrato con la Paramount y mantuvo una frenética actividad, trabajando para Sam Wood de 1921 a 1923, y a las órdenes del magnífico Allan Dwan de 1923 a 1925. Una etapa donde pudo haber quedado encasillada como la mujer fatal, por excelencia.Sin embargo, su talento iba más allá del estereotipo, y supo extraer de sus personajes todo tipo de complejidades que iban desde la picardía al dramatismo, de la alta comedia a la tragedia.Tan exitosas fueron sus películas para Paramount que el estudio temía perderla y cedió a muchos de sus caprichos y deseos. 

Swanson se convirtió en el paradigma de la mujer extravagante y caprichosa que, en aquel tiempo, el público parecía solicitar. Ya lo había conseguido, convertirse en la dueña y señora, de una época, donde la excentricidad era lo más parecido a los personajes de las novelas de Fitzgerald. El público acudió a ver sus películas no solo por sus actuaciones, sino también para ver su vestuario, con extravagantes piezas de alta costura, joyas y elegantes plumas. 

Sadie Thompson, La frágil voluntad (1928) 

En 1927, decidió rechazar un millonario contrato con Paramount para unirse a la recién creada United Artists, la compañía creada por el super trio de oro: Douglas Fairbanks, Mary Pickford y Charles Chaplin, donde ella era su propia jefa y podía hacer las películas que quería, con quien quería, y cuando quería, produciendo sus propios trabajos. Al sentir que nunca tendría tanta libertad e independencia artística como en ese momento, Swanson decidió que «quería hacer su Fiebre del oro». 

Swanson sintió que lo hecho hasta entonces era demasiado formal y decidió llamar al director Raoul Walsh, era conocido por incluir material controvertido a sus películas. En su primera reunión sugirió la obra de John Colton / Clemence Randolph Rain (1923), basada en una historia de W. Somerset Maugham en 1921, titulada Miss Thompson. Para tratar de evitar problemas con el código Hays, Swanson y Walsh omitieron el nombre de «Reverendo Davidson» y fue rebautizado como «Sr. Davidson». 

Swanson invitó a Will Hays a almorzar y resumió la trama, nombrando al autor y los puntos conflictivos. Según Swanson, Hays hizo una promesa verbal de que no tendría ningún problema con la realización de tal película. Swanson y Walsh se dispusieron a escribir el guión y colocaron discretamente un anuncio sobre el estreno de la película. United Artists recibió un amenazante telegrama de dos páginas de la MPAA (Asociación cinematográfica de Estados Unidos) firmado por todos sus miembros, incluido Fox (el estudio de Walsh) y el propio Hays. 

Además, el resto de los firmantes poseía varios miles de salas de cine, y si se negaban a proyectar la película, podría ser un desastre financiero. Esta fue la primera vez que Swanson escuchó el nombre de Joseph P. Kennedy, con quien más tarde tuvo un romance, y que organizó la financiación de sus siguientes películas, incluida la Reina Kelly. 

Gran parte de la filmación tuvo lugar en la isla Santa Catalina, cerca de Long Beach, California. Una semana después del rodaje, Sam Goldwyn llamó al director de fotografía George Barnes. Swanson estaba furiosa, pero el contrato de préstamo había permitido que Goldwyn lo llamara cuando quisiera. El fiasco del cámara fue extremadamente costoso para la producción y la película ya estaba muy por encima del presupuesto. 

Swanson habló con sus asesores y vendió su casa en Croton-on-Hudson, Nueva York, y también le ofreció vender su ático en la ciudad de Nueva York. Afortunadamente la película fue un éxito y tuvo un gran éxito de taquilla. Coincidiendo con el último papel de Raoul Walsh como intérprete, ya que posteriormente perdió un ojo en un accidente. Gloria Swanson fue nominada al Oscar a la Mejor actriz

La reina Kelly 

Una de las películas sin terminar más famosa de Hollywood es La reina Kelly (1929), fue dirigida por Erich von Stroheim y producida por Joseph P. Kennedy, padre, del futuro presidente John F. Kennedy.  Rodada entre 1928–29, la película fue protagonizada por Swanson en el papel principal, con Walter Byron y Seena Owen. Es la historia del primo y prometido de la celosa reina Regina V de Kronberg, es castigado por ella a ir de maniobras bajo el sol durante todo el día por su escandalosa escapada de la noche anterior. 

Por el camino de Kambach, el príncipe y su escuadrón se cruzan con un grupo de monjas y de jóvenes novicias de un convento cercano conoce  a la joven Patricia Kelly. Enaltecido por su belleza, él la secuestra del convento esa noche, la lleva a su habitación y le profesa su amor. Cuando la Reina los encuentra juntos a la mañana siguiente, azota a Kelly y la echa del castillo, encerrando a Wolfram en prisión por negarse a casarse con ella. 

Kelly marcha al África Oriental para visitar a su tía moribunda, y se ve obligada a casarse con el repugnante Jan. La tía muere después de la boda y Kelly se niega a vivir con Jan, convirtiéndose en la madame del burdel de su tía. Sus extravagancias y estilo le dan el nombre de Reina Kelly. 

Aunque las escenas europeas estaban llenas de insinuaciones, y contaban con un príncipe fiestero y una reina enloquecida por el sexo, las escenas ambientadas en África eran sombrías y, según Swanson, eran desagradables y dijo que había sido engañada por el guión, que se refería a que su personaje llegaba y se apoderaba de un salón de baile; era obvio que el «salón de baile» era en realidad un burdel. 

Stroheim fue despedido de la película, y la historia africana fue desechada. Un final alternativo fue filmado el 24 de noviembre de 1931 dirigido por Swanson, con el director de fotografía Gregg Toland. Esto ha sido llamado el «final de Swanson». La película no fue estrenada en los cines de los Estados Unidos, pero se exhibió en Europa y América del Sur con el final de Swanson añadido. Esto se debió a una cláusula en el contrato de Stroheim. 

En la década de 1960, se mostró en la televisión con el final de Swanson, junto con una introducción y conclusión grabada en la que Swanson habló sobre la historia del proyecto. Para 1985, Kino International había adquirido los derechos de la película y había restaurado dos versiones: una que usa fotos fijas y subtítulos en un intento por resumir la historia, y otra con la versión europea de «fin de suicidio». 

La intrusa (1929) dirigida por Edmund Goulding fue una película importante para Swanson, después de la desastrosa reina Kelly y el éxito Sadie Thompson, y obtuvo a Swanson su segunda nominación al Oscar.

El crepúsculo de los dioses

Aunque hizo bien la transición al cine sonoro, su carrera entró en una fase de declive de la que ya no se recuperaría. Indiscret (1931) del gran Leo McCarey y De mutuo acuerdo (1933) de Cyril Gardner fueron sus dos últimos trabajos importantes.cuando su carrera cinematográfica comenzó a declinar, Swanson se mudó permanentemente a la ciudad de Nueva York en 1938, donde creó una empresa de inventos y patentes llamada Multiprises Corporation, que la mantuvo ocupada durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Esta pequeña empresa tenía el único propósito de rescatar a los científicos e inventores judíos de la Europa devastada por la guerra y llevarlos a los Estados Unidos, ayudando a muchos de ellos  a escapar. 

Durante la década de 1940 y posteriormente se aventuró en el teatro, la radio  y la televisión. Se dedicó a la pintura y la escultura, escribiendo una columna periodística, participando en activismo político, diseñó ropa y accesorios e hizo actuaciones ocasionales en la pantalla grande. 

Después de Mae West, Mary Pickford y Pola Negri declinaron el papel, Swanson protagonizó Sunset Boulevard en 1950 dirigida por Billy Wilder, interpretando a Norma Desmond, una estrella de cine silente y en decadencia que se enamora del joven guionista Joe Gillis, interpretado por William Holden. Desmond vive en el pasado, asistido por su ex director, ex esposo y , ahora, su mayordomo Max, interpretado por Erich von Stroheim

Sus sueños de un regreso a las pantallas son una ilusión que se convierte en un delirio de locura. Hay cameos de actores de la era muda en la película, incluidos Buster Keaton, H. B. Warner y Anna Q. Nilsson. El director Cecil B. DeMille se interpreta a sí mismo en una escena fundamental. Algunas de las líneas de la película se han convertido en pilares de la cultura pop, como:

 «La estrella más grande de todas»

«Soy grande; son las las películas las que se hicieron pequeñas»

«No necesitábamos diálogo, teníamos caras»; yo

«De acuerdo, señor DeMille, estoy lista para mi primer plano».

Un extracto breve de la película La reina Kelly aparece en Sunset Boulevard (1950), que representa una antigua película muda del personaje de Norma Desmond, en un guiño del director Billy Wilder a cuando Swanson era una estrella del cine silente y estuvo dirigida por Eric Von Stroheim. Recibió su tercera nominación al Oscar a Mejor actriz, pero perdió frente a Judy Holliday por Nacida ayer(1950) de George Cukor 

Aunque Swanson solo hizo tres películas después de Sunset Boulevard, protagonizó numerosas producciones teatrales y televisivas durante los años restantes. Participó activamente en varios negocios, viajó extensamente, escribió artículos, columnas y una autobiografía “Swanson on Swanson”. Dónde apostilló una de sus famosas frases: 

“de mis maridos (se casó seis veces) no guardo buenos recuerdos, los consumí como si fueran cigarrillos. He dado mucho más de mí a estas memorias, que a ninguno de mis matrimonios. Ya que de un libro, no te puedes divorciar”

El resto de sus días terminó codeándose con lo mejor de la alta sociedad, norteamericana. Se dedicó a la pintura y escultura y se convirtió en una apasionada defensora de varios temas de salud y nutrición. En su epitafio le hubiese gustado dejar un epitafio, muy de su estilo. Tal como declaró en una entrevista:

«Pagó sus facturas. Esa es la historia de mi vida»

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.