Diálogos entre Fresas salvajes (1957) de Ingmar Bergman y A propósito de Schmidt (2002)

Para encontrar el paralelismo entre ambas películas A propósito de Schmidt (2002) y Fresas salvajes (1957), quiero destacar al menos cuatro puntos en común entre ambas películas y seguro que cada cual encontrará muchas más. Para ello voy a recordar en líneas generales la película de Ingmar Bergman.

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“Torment” (akk.a.Frenzy) (Hets) de 1944 dirigida por Alf Sjörberg e Ingmar Bergman

“Torment” (akk.a.Frenzy) (Hets) de 1944
«Odiaba la escuela como un principio, como un sistema y como una institución. Y como tal, definitivamente no he querido criticar a mi propia escuela, sino a todas las escuelas» Bergman

Mi primer pensamiento cinematográfico de 2018 es para el polifacético director sueco Ingmar Bergman. Nacido en Uppsala (Suecia) en 1918, este año se celebra el centenario de su nacimiento y serán muchos los homenajes dedicados a su influyente figura en el cine de la segunda mitad del sXX.

Bergman dirigió más de sesenta películas y docimentales para el cine y la televisión, la mayoría de los cuales también escribió. Si ha existido un direcotr de atmósferas, de rostros y silencios, ha sido Bergman. Por ello, es importante recordar a sus direcotres de fotografía que fueron decisivos en la creaciónj de las atmósferas tan características de su cine. Con Gummar Fisher, su primer colaborador en la fotografía ySven Nykvist, responsable de la parte final de su filmografía, formaron un sublime triunvirato de la imagen

 

Gunnar Fischer, su primer colaborador en la fotografía,

 

Sven Nykvist, responsable de la parte final de su filmografía

Entre los actores habituales se encontraban: Harriet y Bibi Andersson, Liv Ullmann, Gunnar Björnstrand, Erland Josephson, Ingrid Thulin y Max von Sydow. Hijo de Erik Bergman, un ministro luterano y más tarde capellán del Rey de Suecia y de Karin (née Åkerblom), una enfermera que tenía antepasados ​​valones. Creció con su hermano mayor Dag y su hermana Margareta rodeados de imágenes religiosas y una férrea educación. Su padre era un ministro conservador de la parroquia con ideas estrictas sobre las enseñanzas a los hijos. Ingmar pasó muy duros momentos encerrado en oscuros habitáculos por cometer «infracciones», como mojar la cama.

En su autobiografía la Linterna Mágica, escribió: «Dediqué mi interés al misterioso mundo de las iglesias de arcos bajos, paredes gruesas, el olor de la eternidad, la luz del sol temblorosa sobre la vegetación más extraña de pinturas medievales y figuras talladas en techos y paredes. Haía todo loque la imaginación de un niño podía desear: ángeles, santos, dragones, profetas, demonios, humanos…» Su amor por el teatro comenzó temprano y él mismo recuerda:

«A la edad de nueve años, cambié un grupo d esoldados de estaño por una linterna mágica, una posesión que alteró el curso de mi vida. Con este juguete, creé un mundo privado en el que me sentía completamente en mi verdadera casa»

Bergman asistió a la escuela de Palmgren cuando era adolescente. Sus años escolares fueron muy infelices, y los recordó desfavorablemente en trabajos posteriores. en 1934, a la edad e 16 años, fue enviado a Alemania para pasar las vacaciones de verano con unos amigos de la familia. Asistió a una concentración nazi en Weimar, en la que vió a Adolf Hitler. Más tarde escribió en su autibiografía sobre dicha visita, cómo la familia alemana había puesto un retrato de Hitler en la pared junto a su cama, u que, al igual que gran parte de la sociedad sueca de aquel momento, durante muchos años el joven Bergman estuvo del lado de Hitler, deleitado por sus éxitos y entristecido por sus derrotas. Bergman comentó que: «Hitler fue incleíblemente carismático, electrificó a una multitud …El nazismo que yo había visto parecía divertido y juvenil»

De nuevo en su autobiografía, publicada a finales de los ochenta, Bergman relata: «mi padre era un hombre de ideas ultraderechistas. La amenaza eran los bolqueviques, que eran objeto de nuestro odio. Nuestra familia tenía una casa de verano, y había un vecino judío que tenía una modesta vivienda en la playa. Una noche», cuenta Bergman, «mi hermano y algunos de sus amigos pintaron una cruz gamada en las paredes, y yo, cobarde de mierda, no me animé a decir ni una palabra sobre esto». Cuando, terminada la guerra, se fueron conociendo las atrocidades cometidas por los nazis, Bergman confiesa que las quería creer y que pensaba que era propaganda instrumentada por los alieados: «Cuando la verdad lo confirmó yo no quería creerlo, fue un trauma brutal que me despojó de un golpe de mi inocencia»


El joven Ingmar Bergman 

 

Ingresó en el Stockholm University College en 1937, para estudiar arte y literatura. Pasó la mayor parte de su tiempo involucrado en el teatro estudiantil y se convirtió en un «verdadero adicto al cine». Aunque no se graduó, escribió varias obras de teatro y una ópera, y se convirtió en director asistente en el Ópera Real de Estocolmo . En 1942, se le dio la oportunidad de dirigir uno de sus propios guiones, “Caspar’s Death”. La obra fue vista por miembros de Svensk Filmindustri, que luego le ofrecieron a Bergman un puesto de trabajo reescribiendo guiones. Su primer gran logro fue en 1944 cuando escribió el guión para «Torment» (akk.a.Frenzy) (Hets), una película dirigida por Alf Sjöberg y que desató un debate sobre la educación formal sueca.

Además de escribir el guión, tambié fue nombrado asistente de dirección de la película. En efecto, en 1944 un joven director de la Ópera Real de Estocilmo, lograba que su guión fuese producido por Victor Sjölström y Harald Molander ( Hijo del director Gustav ) y que fuese dirigido por Alf Sjöber, junto con Gustav Molander, uno de los más grandes directores suecos de origen finlandés. Por un problema de enfermedad del director, Bergman filmó las escenas de los exteriores, de lo que seria el inicio de una extensa obra que se iniciaría oficialmente un año después con la realización de «Crisis», cuando ya contaba con una cierta fama como director teatral y comenzaba a ser una figura del mundo cultural sueco.

En su segundo libro autobiográfico «Imágenes: mi vida en el cine» , Bergman describe el rodaje de los exteriores de «Torment» ( akk.a. FEnzy) (Hets) de 1944, como su debut como direcotr de cine. Cuando Henning HaKanson ( director de la escuela secundaria donde estudió Bergman) escribió una carta después del lanzamiento de la pelícual donde afirmaba que el joven Bergman fue un «estudiante problemático», Ingmar le respondió con desdén lo que consideraba la implicación de Hakanson al considerar que aquellos estudiantes : «que no encajaban con una prescripción arbitraria de mérito, merecen el cruel abandono del sistema». Bergman también afirmó en la carta que «odiaba la escuela como un principio, como un sistema y como una institución. Y como tal, definitivamente no he querido criticar a mi propia escual, sini a todas las escuelas».

En la película «Tormento» Bergman nos narra la historia del joven Jan-Erik Widgren como estudiante de último año de secundaria. Su maestro de latín, apodado Calígula, es temido por todos tanto maestros como estudiantes. Widgren se enamora de Bertha, que trabaja en una estanco. Ella le confiesa que está siendo acosada por un hombre mezquino y sádico, pero no le dice que es el propio Calígula. El sadismo del profesor, el odio hacia los alumnos, la crueldad inexplicable y el temos que despiesta, junto a la calida técnica y una amenazadora fotografía en blanco y negro de Martin Bodin, nos indica el camino que seguirá el cine de Bergman en la primera etapa de juventud.

En este film ya se encuentran conceptos como pecado, confesión, perdón y redención, sobre todo, en la figura del padre-profesor, al igual que el padre-pastor en el hogar rígido y espartanamente luterano en el que creció Bergman, en un entorno de gran violencia física y psicilógica ante el «silencio de Dios».

Alf Kjellin como el estudiante Jan-Erik Widgren 
 

 

Alf Kjellin como el estudiante Jan-Erik Widgren y Mai Zetterling como Bertha Olsson 
Alf Kjellin como el estudiante Jan-Erik Widgren y Mai Zetterling como Bertha Olsson 

 

Mai Zetterling como Bertha Olsson 
Alf Kjellin como el estudiante Jan-Erik Widgren y Stig Järrel como el profesor Calígula 
Alf Kjellin como el estudiante Jan-Erik Widgren y Stig Järrel como el cruel profesor Calígula 
Magnífica fotografía en Blanco y Negro de Martin Bodin 

 FICHA TÉCNICA: 

Director: Alf Sjörberg e Ingmar Bergman

Guión :Ingmar Bergman 

Fotografía: Martin Bodin (B&W)

Música: Hilding Rosenberg

Productora: Svensk Filmindustri

Reparto:  Stig Järrel, Alf Kjellin, Mai Zetterling, Olof Winnerstrand, Gösta Cederlund,  Hugo Björne, Stig Olin, Olav Riégo, Märta Arbin, Jan Molander

Juegos de verano (Sommarlek) de 1951 dirigida por Ingmar Bergman

«No creo que exista Dios, Y si lo hace, lo odio. Y nunca dejaré de oriarlo…lo odiaré hasta el día que muera» Marie


El clásico de Ingmar Bergman Juegos de verano de 1951 pertenece a la etapa «de contenido psicológico», tal y como clasificó las películas de Bergman, realizadas entre 1948 a 1955, el estudioso bergamaniano Charles Moeller.

En «Sommarlek», Bergman nos propone la historia de una bailarina de clásico ( ella es Marie, interpretado por Maj-Britt Nilsson), cuya vida es ordenada y poco pasional, pero que al recibir por correo un viejo diario, rememora la historia de amor que vivió un verano trece años atrás.


Aquí Bergman ya muestra algunos de los temas que serán recurrentes en futuras películas. A través de los recuerdos de Marie, nos enfrenta al miedo a la muerte, la pérdida de la inocencia de juventud, la familia como primera unidad de destrucción del individuo y, sobre todo, la construcción personal de muros y máscaras que nos ahogan e impiden conocer nuestra verdadera identidad.


La película está estructurada alrededor de paisajes que sirven de contexto a las reflexiones anteriores. El amor de los adolescentes amantes, Marie y Henrick, inmersos en una naturaleza hermosa, rodeados por un mar estival tranquilo y amable, y unidos por la desastrosa realidad familiar de ambos. Ella vive con sus tíos, un matrimonio mal avenido e incluso su tío, coquetea con ella, resultando ser un pésimo consuelo en situaciones desesperadas. Él vive con una anciana tía, que le recuerda constantemente la carga que supone para ella. 


La carrera profesional de Marie como bailarina, sumida en un oscuro camerino de un pequeño teatro. Ella reflexiona sobre la capacidad del arte para llenar una vida vacía de pasión, amor y compromiso. Una profesión que mantiene sus cuerpos adolescentes, pero sus rostros reflejan el paso de los años y las decepciones, la pérdida de los sueños y de la juevntud.


Al final de la película se produce una escena importante de Marie, frente al espejo de su camerino y como decía Charles Moeller:

«para el cineasta Bergman el espejo es un instrumento activo del conocimiento. Permite que uno se interrogue a sí mismo. No refleja juegos ya hechos, sino que, presentándonos la imagen de lo que tal vez somos, de lo que podríamos ser, ayuda a reflexionar sobre el sentido de la vida». 

Ante el espejo Marie se pregunta sobre su identidad y los muros que ha construido en su interior desde aquel verano. Ella sigue maquillada de su personaje durante la danza y cuando entra el mago Coppelius ( Sting Olin) le dice : «No te atreves a quitarte el maquillaje ni a estar maquillada. No te atreves a quedarte ni a marcharte. Uno ve su vida con claridad una sola vez. Los muros que has construido a tu alrededor se derrumban. Te quedas desnudo y helado. Te ves a ti mismo por primera vez. No te atreves ni a vivir ni a morir»


Es en mi opinión, la búsqueda de la propia identidad, el tema más importante de ésta película y que Bergman tratará en casi todas sus películas, sobre todo, en su película «Persona», que en su significado en latín, quiere decir máscara de actor o personaje teatral.


La fotografía en Blanco y negro, al igual que en Un verano con Mónica (1953) de Gunnar Fischer, es excepcional . La luminosidad del mar, la brisa de verano y la sensualidad de los jóvenes, contrasta con las escenas del camerino y del teatro donde trabaja Marie. 


Un verano de amor juvenil, lleno de pasión y sensualidad
Marie y Henrick, interpretados por Maj-Britt Nelsson y Birger Malmsten 
Un momento feliz de fresas silvestres, mar y juventud
Un amor juvenil inolvidable, la luz es radiante 
La vida ordenada y ausente de pasión, no es capaz de llenarla el arte
La reflexión sobre el paso del tiempo y la pérdida de la jueventud
Marie y el mago Coppelius 
La reflexión de Coppelius, sobre la búsqueda de la propia identidad
La metáfora del maquillaje y las máscaras 
Un final esperanzador de amor y compromiso

 

FICHA TÉCNICA

 

«Fresas salvajes» de 1957 dirigida por Ingmar Bergman

«Si me siento preocupado o triste durante el día, tengo el hábito de recordar escenas de la infancia para calmarme» Isak Borg 

En mi cine hasta el amanecer hoy traigo «Fresas salvajes» de Ingmar Bergman. Existen películas que olvidas al poco tiempo y otras que, cada vez que las vuelves a ver, te sugieren un sinfín de nuevas lecturas y emociones.

Es lo que me sucede con todas las películas de Bergman en general y con ésta en particular. También me ha ayudado a verla con otra mirada, el descubrimiento del cine del director Victor Sjöström, convertido por Bergman en el Doctor Isak Borg.

«Fresas salvajes» (Wild Strawberries) que sigue siendo la película con mayor éxito de Bergman en términos de los numerosos premios recibidos que estableció firmemente la reputación de Bergman como cineasta en el escenario internacional. El invierno de 1956-1957 fue un tiempo de trabajo intenso y fructífero para Bergman. El verano estuvo dedicado a The Seventh Seal, seguido de tres producciones en el Malmö City Theatre. Pero su salud general era pobre. Cuando se acercaba la primavera fue ingresado en el Hospital Universitario Karolinska de Estocolmo, donde permaneció durante casi dos meses para observación general y tratamiento «. Fue durante este período que escribió el guión de Wild Strawberries.

En un viaje a Dalarna durante el otoño de 1956 cuando se detuvo en Uppsala en la casa de su abuela, le sobrevino un sentimiento particular: imagínese si la vieja cocinera Lalla abriera la puerta, tal como lo había hecho tantas veces antes. “Entonces me llamó la atención: ¿y si hago una película de alguien que llega, perfectamente realista, y de repente abro una puerta y me adentro en su infancia? Y luego abriendo otra puerta y saliendo a la realidad otra vez? ¿Y luego caminar por la esquina de la calle y entrar en algún otro período de su vida, y todo sigue vivo y sigue como antes? Ese fue el verdadero punto de partida de Wild Strawberries” Es una de las pocas películas en las que las fuentes de inspiración y los préstamos creativos de Bergman son más claramente discernibles, de hecho se señalaron en una de las pocas críticas negativas que recibió, criticando la película por demasiadas referencias literarias y una falta de originalidad.

Las influencias de August Strindberg, escritor y dramaturgo sueco considerado como uno de los escritores más importantes de Suecia, son evidentes en esta película de Bergman. El enemigo acérrimo de Strindberg, Henrik Ibsen (dramaturgo noruego), también parece haber tenido una influencia clave en la película, a través de su obra “ Peer Gynt” que Bergman había producido justo antes de escribir el guión de la película. Como el héroe epónimo de esa obra, Isak en Wild Strawberries hace un balance de su vida.

Una influencia cinematográfica obvia es «La carreta fantasma» de 1921 dirigida pos Sjöström, la película que, según Bergman, era: la película de todas las películas. «La vi por primera vez cuando tenía quince años; hasta el día de hoy la veo al menos una vez cada verano, ya sea solo o en compañía de gente más joven” Como de costumbre, Bergman se presenta con sus propios detalles biográficos, como en este caso su relación con sus padres, una relación particularmente problemática en torno a este período: «Traté de ponerme en el lugar de mi padre y busqué explicaciones para el amargas disputas con mi madre. […] Isak Borg es igual a mí. Simple y fácil. Creé un personaje que, en el exterior, se parecía a mi padre, pero fui yo, desde el principio “

Isak Borg, es un médico viudo y profesor universitario. Aunque se encuentra retirado, debe asistir a su Universidad, para la entrega de medallas con motivo de su Doctorado Jubilar. Aunque tenía previsto trasladarse de Estocolmo a Lund en avión, ciertos sueños inquietantes, hacen que cambie de opinión y decide realizar el viaje en coche. Casualmente su nuera Marianne (Ingrid Thulin), que se encuentra pasando unos días en su casa, lo acompañará en el viaje para reencontrarse con su marido Evald en Lund.

El primer sueño de Isak, es un claro homenaje de Bergman al maestro Sjölström y a su película «La carreta fantasma» de 1921, una carreta que recoge las almas de los muertos, y en la cual Isak se ve a sí mismo, ya cadaver, en un ataud. Los relojes sin manecillas, las calles desconocidas y un ser humano sin rostro, completan un sueño que parece un mensaje a Isak, sobre próximo fin de su vida.

El viaje en coche se convierte en una suerte de road movie existencial, repleta de confidencias y recuerdos. A modo de flash-backs, Isak recuerda su feliz infancia, cuando se detiene a visitar la casa familiar, el amor que sentía por su prima Sara (Bibi Andersson) y visualiza la fría relación con su fallecida esposa Karen, que lo odiaba y además tenía un amante.

Durante el camino, Bergman, va incorporando nuevos personajes que permiten a Isak reflexionar sobre su existencia, de arrepentirse por haber sacrificado su vida personal, a cambio de una mejor posición social y siente la necesidad de pedir perdón por los errores comentidos.

Es realmente eficaz la capacidad de Bergman, para eliminar las barreras cronológicas y espaciales. Consigue que el profesor no solo pueda parar el tiempo y sumergirse en sus recuerdos, sino que también elimina el concepto espacial, situando al anciano doctor junto al recuerdo de su joven amada Sara en un mismo plano.

Las conversaciones con su nuera Marianne, con una magnífica Ingrid Thulin, que comienzan en un tono claramente defensivo, se van conviertiendo en comprensión y empatía hacia ella, al comprender que su hijo es igual que él y que fracasará en su vida amorosa, inmerso en sus proyectos profesionales y sueños de grandeza.

A lo largo de la película, el viejo profesor Isak Borg ( IB) encontrará la paz interior, en un análisis autocríco y devastador, que le conduce a la convicción de que su vida podría haber sido mucho más enriquecedora si la hubiese llenado de afectos y pasiones.

La carreta que transporta su propio ataud
El tiempo se acaba, varios relojes sin manecillas son lo recuerda
Victor Sjölström  como Isak Borg e Ingrid Thulin como Marianne
Recuerdos del viejo profesor y las fresas salvajes
El viejo profesor, compartiendo plano con su joven amor Sara, interpretado por Bibi Andersson
Jóvenes que comparten una parte del viaje y que permiten a Bergman introducir nuevos conceptos
Las dificultades matrimoniales entre Evald y Marianne

 

Victror Sjöström e Ingmar Bergman en un alto del rodaje

TRAILER DE FRESAS SALVAJES: 

FICHA TÉCNICA: 

Director: Ingmar Bergman

Guión : Ingmar Bergman

FotografíaGunnar Fischer (B&W)

 

Música: Erik Nordgren

Productora: Svensk Filmindustri
Reparto: Victor Sjöström, Bibi Andersson, Ingrid Thulin, Gunnar Bjösrnstrand, Folke Sundquist, Max Von Sydow. 

 

«Un verano con Mónica» de 1953 dirigido por Ingmar Bergman

«Quiero que el verano siga. Solo tu y yo» Monica

En cine hasta el amanecer, hoy traigo un film considerado visagra en la filmofrafia de Ingmar Bergman «Un verano con Mónica», que se estrenó en Suecia el 9 de Febrero de 1953. Tuvo un gran éxito de crítica a nivel internacional, especialmente entre los jóvenes intelectuales que escribían en la ya prestigiosa «Cahiers du Cinema». Godard diría : «Amar a placer, amar a morir...Un verano con Mónica es la primera película baudeleriana. Solo Bergman puede  filmar a los hombres tal y como las mujeres los aman, pero los odian, y a las mujeres tal y como los hombres las odian, pero las aman».

La película guarda muchos parecidos con su anterior «Juegos de verano» de 1951, en realidad podría considerarse una prolongación de aquella. Aquí dos adolescentes de estocolmo, Harry Lund de 19 años que trabaja en un almacén de porcelanas (Lars Ekborg) y Mónica ( Harriet Anderson) de 17 años que trabaja en un almacén de vegetales, se conocen en un bar próximo y entablan una relación. Ambos de extracción humilde, viven una existencia asfixiante en sus respectivos trabajos y el ambiente familiar, sobre todo, el de Mónica, es un polvorín emocional. Con un padre alcohólico y violento y acosada sexualmente en el trabajo, Mónica necesita escapar de la realidad que le rodea. Harry, huérfano de madre desde la niñez y con un padre enfermo, se siente solo y maltratado en el trabajo.

Después de varios encuentros durante el lúgubre invierno en la ciudad, se enamoran y a comienzos de verano, duermen en la pequeña lancha del padre de Harry. La pasión que existe entre ambos, el hastío de sus respectivas vidas y la sensación de estar atrapados en una horrible realidad, les empuja a huir a una pequeña isla deshabitada. Ese verano pasan los momentos más felices de su vida, viven un apasionado idilio, cargado de erotismo. Cuando se acerca el fin del verano, se dan cuenta de que deben regresar a la vida sombría de la que querían escapar. Harry le dice a Mónica: «Monika we have to make something real out of our lives» , además Mónica está embarazada.

Bergman contó con un director de fotografía en estado de gracia, Gunnar Fischer, que utilizó la iluminación para expresar los distintos estados emocionales de la pareja. Así, la luz veraniega, cegadora, está asociada a momentos de felicidad, pasión, erotismo y esperanza. Dichos paisajes están rodados en la isla de Ornö en Haninge cerca de Estocolmo. Cuando comienzan los problemas en la pareja, la fotografía adquiere un aspecto inhóspito, sombrío, casi lúgubre. La brisa se transforma en gélido viento y la luminosidad desaparece, entre los edificios de la ciudad.

Pronto aparecen los problemas conyugales, temática tan recurrente en la filmografía de Bergman, así como un desencanto por el orden establecido que se traduce en una huida ética de Mónica a ninguna parte. Quizás como la huida de Ingrid Bergman en Stromboli

Coincido con algunos autores, que ven en éste film la unión entre el neorrelismo italiano de Rossellini y el realismo poético francés de Carné o Duvivier, para dar paso a un nuevo cine europeo, embrión de la Nouvelle Vague francesa.

Mención especial de la actriz Harriet Andersson, filmada de un modo pasional, con amor sensual, con juvenil ingenuidad y pureza. Realmente no hace falta ser muy sagaz para comprender que en aquel momento Harriet y Bergman eran amantes. Retrata un amor carnal, erótico, ardiente, irresistible y, por tanto, efímero, que solo puede vivir en el recuerdo

Harry y Monika se conocen en un bar
Los enomarodos tratan de huir de su asfixiante existencia
La felididad plena en su isla deshabitada
Harriet Anderson como Monika
Planos de gran sensualidad y erotismo
La mirada del deseo juvenil
El desafío al orden establecido
Cuando comienzan los problemas la luz cambia
La vida debe seguir y para simepre la pasión quedará en el recuerdo
Sorprende el desnudo integral de Harriet Anderson que escandalizó a Europa en 1953

 

FICHA TÉCNICA: 
 Director: Ingmar Bergman

 Guión :Ingmar Bergman, adaptación de la novela de Anders Fogelström 

 Fotografía: Gunnar Fisher

 Música: Erik Nordgren

 Productora: Svensk Filmindustri
 Reparto:  Harriet Andersson, Lars Ekborg, John Harryson, Georg Skarsted, Dagmar Ebbesen