«Madame Bovary» de 1991 dirigida por Claude Chabrol

 

“ Isabelle Huppert es Madame Bovary” Claude Chabrol
La figura de Emma Bovary no ha dejado de fascinar al mundo cinematográfico y de forma más o menos fiel o con adaptaciones libres, el bovarismo ha sido llevado al cine o la televisión en numerosas ocasiones.
Gustave Flaubert ( 1821-1880)  publicó Madame Bovary inicialmente por fascículos  en la Revue de Paris entre el 01 de octubre de 1856 y 15 de diciembre de 1856. Aquel era un momento de transición entre los movimientos estéticos del  Romanticismo hacia el Realismo y el Naturalismo. Al parecer su argumento se fundamenta en una noticia del periódico de la época, a partir de la cual el autor construyó la novela con detalle para que cada pieza ajustase como un puzzle, alcanzando una fusión entre los dos estilos literarios del momento, convirtiéndose en un clásico fundamental.
Flaubert diseñó casi con rigor científico cada episodio, palabra a palabra, escena a escena, y por ello, fue llevado a juicio acusado de atacar la moralidad y las buenas costumbres. Aunque finalmente fue absuelto, el escándalo del proceso dio gran fama a la obra, de modo que, ante la curiosidad imperante, fue publicada en un solo volumen, en abril de 1857.
La novela transcurre entre octubre de 1827 y agosto de 1846. Abarca el tiempo de las Revoluciones burguesas o liberales de 1830 que da origen al imperio de rey Luis Felipe I de Francia y la de 1848 que obliga al rey a abdicar y se constituye la Segunda República. En Francia, los conflictos sociales se presentaron como una lucha de clases triangular, con dos burguesías y una masa popular. La alta burguesía se identificaba con el antiguo régimen monárquico, que ostentaba casi un poder absoluto y que se negaba a compartirlo con la pequeña burguesía, mientras que la clase obrera comenzaba a ser consciente de su miseria y de su fuerza para reivindicar sus intereses. En ese tiempo el autor presenta a una ascendente burguesía de clase media, que Flaubert sitúa entre las gentes del campo francés que imitan la clase media urbana, emergente.
Su originalidad reside en la crítica social hecha a la burguesía por la doble moral en la que se fundamentan sus usos y convenciones éticas. Sus descripciones  precisas de gran fidelidad a las costumbres de la vida en el campo, han hecho de la obra  un relato imprescindible del realismo literario.
El personaje de Emma Bovary, es un ícono narrativo: esposa infeliz, adúltera, irresistible y destructiva. El término «bovarismo» surgió del paradigma dispensado a Emma, para referirse al cambio del prototipo de mujer idealizada difundido durante el romanticismo, que carecía del derecho de ser ella, para sumirla en icono y musa de sus amantes y, sin que ellas puedan tener derecho a protagonizar ninguna pasión. Emma, por el contrario, sigue sus propios dictados; actúa movida por su pasión y por su propia búsqueda de la felicidad. Rompe, así con la moral burguesa de la mayoría de las mujeres de la época, que se identificaron con la protagonista de la obra.
Nuestra protagonista hace del amor un tópico, que es incapaz de satisfacer o de alcanzar. Aspira a mucho, y nunca puede conseguir, en el mundo real, lo que las lecturas le inspiran. Eso le produce una profunda frustración porque es la antítesis de su marido  Charles, caracterizado por la falta de ambición y de pasión. Ella muestra fascinación por la clase alta, que le parece depositaria de la dicha que ella no tiene. En su visita al castillo de Vaubyessard se siente inmersa en un cuento de hadas, el centro del universo y la culminación de su felicidad.
Flaubert crítica la importancia que se concede a lo material sobre lo espiritual y describe con desprecio cómo triunfa la ignorancia y el egoísmo. Muestra su indignación por la frivolidad y mezquindad de la sociedad francesa representados por Homais, el farmacéutico  o Lheureux el comerciante, que están ávidos de dinero y de poder; o la propia Emma, inmersa en un mundo de ficción que le llevará a su propia tragedia y a los de su entorno. En la novela, abundan los personajes que aspiran a la relevancia social y el poder económico, o que si no lo tienen como su amante el aristócrata Rodolphe Boulanger, se conforman con  aparentarlo, sin tener en cuenta la ética o el respeto por los demás.  
Claude Chabrol ( 1930-2010) conocido por ser uno de los creadores de la nouvelle vague francesa, realiza una magnífica adaptación, respetando el texto original, Con un guión adaptado por él mismo, música  de Matthieu Chabrol, fotografía de Jean Rabier e interpretada por Isabelle Huppert. De ella dijo Chabrol:
“ Isabelle Huppert es Madame Bovary”
El crítico Joël Magny afirma que Chabrol comenzó a leer Madame Bovary a la edad de 13 años en Sardent ( Creuse 1939), donde le enviaron sus padre para protegerlo de la guerra. Para muchos el Bovarismo es
“La disposición de verse a uno mismo de forma distinta a como se es realmente”
Esa tendencia a ilusionarse tanto que la realidad decepciona cruelmente , caracteriza a los héroes y heroínas de Chabrol desde sus inicios. Por tanto, es comprensible que Chabrol se quedase fascinado por la novela de Flaubert  y cuando cumplió sesenta años , decidió abordar el proyecto de llevar Madame Bovary al cine.
La película muestra una fidelidad absoluta a Flaubert, que será tal y como el propio escritor la hubiese concebido, plasmando el mundo de la Francia de la época. Chabrol nos introducirá en el interior de Emma, nos acerca al drama de la mujer insatisfecha permanentemente, aunque su situación parece mejorar.
La poética visual de Chabrol de la obra se plasma en su representación del campo donde muestra a través de una magnífica fotografía, una imagen brillante, luminosa, rebosante de energía y vida. Es el lugar del idilio con León, con unas poderosas imágenes bucólicas del día, que contrastan con otras más lúgubres en la oscuridad de la noche, para presentar sus secretos amoríos con Rodolph. La serie de infidelidades en las que cae Emma le llevan a un grado de frustración cada vez mayor, que a su vez, por su incapacidad de ver la realidad  y por su elevado grado de egoísmo, le conducen a una espiral que acaba en tragedia.
Chabrol es un director con una larga trayectoria que llevó a la pantalla adaptaciones de diversas obras, con mayor o menor reconocimiento y prestigio y asumió un gran desafío con este proyecto, por el universo literario que representa.
Su filmografía puede dividirse en cuatro periodos diferenciados:
Etapa Nouvelle Vague (1958-1962)
Comienza a colaborar con distintas revistas, publicando sus primeros relatos literarios y sus primeras críticas de películas, hasta que se convierte en un crítico habitual de la revista Les Cahiers du cinema , bajo la batuta de André Bazin. Después de la creación de la productora “AJYM Films” se autoproduce sus dos primeras películas con claras directrices de la Nouvelle Vague. Son, “El bello Sergio” de 1958 y “Los primos” del mismo año .
Su cine se basa casi exclusivamente en la creación de personajes, en recrear, basándose en obras literarias de mayor o menor importancia, una realidad que poner en movimiento delante de la cámara. Recordando sus propias palabras:
“defiendo las tramas simples con personajes complicados”
Etapa con el productor André Génovès (1967-1974)
Tanto si sus películas se basan en temas propios o en adaptaciones de novelas, lo más importante para Chabrol es la estructura narrativa.

“La construcción es mucho más importante que la intriga(…) Los personajes y la intriga existen sólo para suscitar el interés del espectador, ya sea porque recobran lo que ya conoce, o porque le proponen aventurarse por un nuevo terreno. Pero lo que da forma a una película es siempre la construcción: es decir, todo lo referente al ritmo, la armonía de la forma escrita (la conexión entre las escenas ) y el conjunto de señales que se disponen para que puedan comprenderse sin ambigüedad”

En esta etapa desarrolla su creación más característica, el triángulo argumental formado por los personajes Paul, Hélène y Charles de una forma más precisa y Stéphane Audran se convertirá en su musa . De ésta época son películas como “Accidente sin huella” ,  “La mujer infiel” de 1969  o “El carnicero “ de 1970

Etapa Marin Karmitz (1985-2003):

El Marin Karmitz es conocido como el productor que más premios ha recibido en toda la historia de Cannes. Es la etapa más larga y fructífera, donde  hace su aparición un nuevo tipo de mujer, interpretado por Isabelle Huppert, que deja de lado el triángulo de poder anterior, tomando el personaje femenino el control total sobre el relato cinematográfico. De éste periodo cabe destacar “Un asunto de Mujeres” de 1988, la propia “Madame Bovary” de 1991 que nos ocupa o “La ceremonia” de 1995.

Etapa Patrick Godeau (2004-2009)

En ésta su última etapa, a sus casi 80 años, Chabrol retoma algunas de sus características del cine anterior, como el triángulo amoroso. De éste periodo destacan: “Borrachera de poder” de 2006 o “La chica cortada en dos” de 2007
 
Isabelle Huppert como Madame Bovary y su esposo Charles
Madame Bovary con su amante León Dupuis 
Madame Bovary con Rodolphe Boulanger 
Madame Bovary transformada en por sus sueños irreales 
La tregedia se desencadena 
 
Existen otras versiones de la novela “Madame Bovary” entre las mejores, cabe mencionar la dirigida por Jean Renoir, con guión también de Jean Renoir, música de Darius Milhaud, fotografía de Jean Bachelet y  Alphonse Gibory (B&W). Una película donde Renoir no deseaba ser tan fiel a Flaubert, sino a aquellos aspectos más realistas de la narración. El film, según Bazin, no respeta la letra y apenas el espíritu del original, no es más que un entrelazado de relaciones, de alusiones, de correspondencias: un carrusel de temas que la realidad y la idea moral se corresponden sin fallos del sentido ni de ritmo.
 
Madame Bovary de Jean Renoir 
 
 La versión que realizó Vincente Minnelli (1910-86), es uno de los grandes dramas de la época. Con guión de Robert Ardrey y Jennifer Jones como Emma. Hay que destacar la música de Milkos Rozas. La película comienza con la acusación en juicio, al propio Flaubert, por escribir una obra inmoral.  A partir de ahí, se desarrolla el relato contenido que simula narra a los jueces, defendiéndose de la acusación de corromper con la obra creada y señalando que él sólo muestra la realidad, una mujer imaginativa que vive en un mundo pequeño y cerrado  que no le permite realizar sus sueños. El relato cambia hechos de la novela que permuta, reduce y sintetiza y finalmente  película termina con  la absolución en el final del juicio, al autor.
 
Jennifer Jones como Madame Bovary de Vincente Minelli
 
    Director: Claude Chabrol
Guión Claude Chabrol (Novela: Gustave Flaubert)
 
Fotografía: Jean Rabier
Música: Matthieu Chabrol
 
Productora: MK2 Productions / CED / FR 3
Reparto: Isabelle Huppert, Jean-François Balmer, Christophe Malavoy, Lucas Belvaux, Jean Yanne