François Truffaut un cienasta comprometido con su honestidad (1932-1984)

El crítico y cineasta francés François Truffaut (1932-1984),  nacía un 6 de Febrero en París de padre desconocido y después de un embarazo oculto. Su madre se casó un año más tarde con Roland Truffaut dibujante en un gabinete de arquitecto-decorador, quien reconoce al niño y le da su apellido, aunque la mayor parte de su infancia la pasó con su abuela Geneviève.  

En 1939, el joven François Truffaut, apasionado de la lectura, también frecuentaba los cines por la noche y, a menudo, durante el horario escolar. A la edad de doce años, en 1944, se va a vivir con sus padres a un piso de dos habitaciones, donde él duerme en el pasillo y leyendo el diario de su padrastro descubre la verdad sobre su nacimiento.

Pronto abandonó la escuela y obtuvo trabajos poco cualificados, pero frecuenta asiduamente los cineclubs y termina conociendo al crítico de cine André Bazin, quién le anima a fundar un club de cine , La cinéaste en 1948. Todo ello terminó  en un rotundo fracaso donde Truffaut fue objeto de una investigación judicial y recluido en un centro de menores.

El cineasta trasladó todos aquellos episodios, donde la literatura supone una forma de evasión imprescindible, a su primera película “Los cuatrocientos golpes “ (1959), a través del personaje Antoine Doinel de carácter autobiográfico. Después de cinco meses en el reformatorio comenzó a escribir sus primeros textos de cine para diversas revistas, gracias al apoyo de André Bazin, pero una ruptura amorosa, que se convirtió en Colette, hizo que Truffaut se alistó en el ejército para luchar en Indochina, donde quería morir finalmente desertó del ejército y cumplió condena en una prisión militar.

De nuevo de la mano de André Bazin ingresó como crítico en la revista Cahiers de cinema y allí conoce a Claude Chabrol, Jacques Rivette, Jacques Demy, Eric Rohmer y a Jean-Luc Godard.  En 1954, publicó en los Cahiers «Una cierta tendencia del cine francés», en el que defiende el cine de autor contra el cine de consumo, con una gran intransigencia y  dogmatismo juvenil, que confesará lamentar en comentarios recogidos en 1984. En 1956, fue contratado como asistente del director Roberto Rossellini, «el hombre más inteligente que he conocido» según Truffaut, aunque la colaboración no tuvo continuidad.

Poco después conoce a Henri-Pierre Roché un escritor, ex Dada, amigo de los surrealistas, que estaba buscando un heredero espiritual a través del cual poder transmitir una «nueva ética» libre de restricciones morales y sociales. El novelista había publicado su primera novela Jules y Jim con 73 años y estaba terminando su segunda novela “Dos inglesas y el amor”  y alienta al joven Truffaut de 23 años que se había enamorado de sus escritos, a hacer películas basadas en sus dos novelas. Nació entre ellos una amistad,  interrumpida por la muerte del escritor tres años después, basada en la experiencia común de la infancia, las mujeres y la literatura.

Los inicios de la Nouvelle Vague 

François se casó con con Madeleine, hija de Ignace Morgenstern, propietaria de la distribuidora de películas Cocinor y con los fondos de su suegro, se embarcó en la producción y fundó una productora, Les Films du Carrosse, y lleva el nombre de Jean Renoir y su película “La carroza dorada”. como la mayoría de sus compañeros de la Nouvelle Vague se embarcó en la realización sin apenas experiencia , a pesar de haber sido asistente de Rossellini.  A diferencia de Jean-Luc Godard, él no pretendía hacer una revolución en el cine y conservó una concepción clásica de cómo hacer películas. Desea sobre todo hacer películas personales y sinceras y así nace en 1959 Les Quatre Cents Coups., y la película le reportó un gran éxito de público y crítica, obteniendo el Premio a Mejor director en el Festival de cannes, iniciando el movimiento de las Nouvelle vague y su propia carrera como director.

A través de un anuncio en el periódico reclutó a Jean-Pierre Léaud como Antoine Doinel su alter ego en la primera película de François Truffaut, el director sigue al  personaje desde la niñez hasta la edad adulta a través de cinco películas. “Antoine y Colette” (1962)  es la segunda película, un cortometraje que constituye el primer episodio del film coral “El amor a los veinte años”. En ella Antoine, un joven de 20 años, ha dejado atrás su vida de delincuente y pasa su tiempo libre escuchando música clásica y de ópera y pasando tiempo con René (Patrick Auffay), su amigo de la escuela de “Los cuatrocientos golpes”. Se enamora por primera vez de Colette, una estudiante de secundaria, los sentimientos de Colette por Antoine son ambiguos al principio y poco a poco se hace evidente que no está interesada en él románticamente. Todas sus esperanzas se desvanecen cuando la hermosa Colette, presenta a su familia a un hombre mayor que ella como su amor.

El largometraje de este ciclo es la película   Besos robados” (1968) . El protagonista (Jean-Pierre Léaud), tras ser expulsado del ejército por insubordinación, visita a su antigua novia, Christine (Claude Jade) cuyo padre le encuentra a Antoine un trabajo temporal como vigilante nocturno de un hotel. Sin embargo, pronto pierde el empleo y comienza a trabajar como detective privado. La cuarta película del ciclo Antoine Doinel es “Domicilio Conyugal” (1970), que narra la vida de una pareja de recién casados que esperan su primer hijo, pero Antoine que sigue siendo un hombre emocionalmente inestable e inmaduro, tiene una aventura extramatrimonial.

La quinta y última película de este grupo es la película “El amor en fuga” (1979), Tras cinco años de matrimonio y un hijo, Antoine Doinel y Christine se divorcian. Él trabaja como corrector en una imprenta y está enamorado de Sabine, empleada de una tienda de discos. Un día se encuentra allí a Colette Tazzi, que conoció en “Antoine y Colette” y que fue su primer amor. En la película va  recordando a todas las mujeres que han representado algo en su vida y van desfilando los temas predilectos del autor: la infidelidad, la feminidad, la jovialidad, el pasajero sentimiento de la felicidad, la constante búsqueda del amor.

Después de su ópera prima, Truffaut filma a Charles Aznavour y Marie Dubois en “Tirez sur le pianiste” una película muy influenciada por el cine estadounidense, basada en una adaptación de la novela negra de David Goodis, en ella retrata a un pianista perdido y devastado por la duda. Para la música, se dirige al compositor Georges Delerue, entre ellos nace una gran complicidad, amistad que dará como resultado una colaboración renovada.

Su tercera película, Jules y Jim, adaptada de la novela homónima de Henri-Pierre Roché, cuenta la historia de un amor puro a tres bandas. La película es una vez más un gran éxito público y Truffaut se consolida como un director reconocido. Dirigió el año siguiente rodó Fahrenheit 451, literatura de ciencia ficción y apología de la literatura, una adaptación de la famosa novela Ray Bradbury.

Su revolución personal y ruptura con la Nouvelle Vague 

El rechazo de un compromiso político con el Mayo del 68 provocó una ruptura con su viejos amigos de la Nouvelle vague, ya que defendía una posición más humanista que realiza sin hipocresía un cine dirigido al espectador, en lugar de servir a una causa en la que él no creía.

En 1969, François Truffaut dirigió La Sirène du Mississipi con Catherine Deneuve y Jean-Paul Belmondo. A partir de este rodaje, el cineasta mantiene con su estrella femenina una discreta historia de amor y la ruptura con ella, un año más tarde le causó un profunda depresión, ingresando en una clínica. Como única lectura se lleva la novela de Henri-Pierre Roché,  Dos inglesas y el amor y en 1971 rueda su película con el mismo nombre  

Después de discretos estrenos, regresa con una gran éxito “ La Nuit américaine” (1973). Aclamadísimo filme del cinéfilo Truffaut que aborda la historia del rodaje de una película y los problemas que surgen entre los miembros del equipo. Un inolvidable homenaje al cine que obtuvo el Oscar al mejor film de habla no inglesa.

En 1977, aceptó interpretar el papel del científico francés Lacombe (inspirado en Jacques Vallée) en la película de Spielberg  Encuentros en la tercera fase de hecho, el director llamado “Rey Midas” es un gran admirador de la filmografía de Truffaut y quiere que este aparezca en su película. Como Truffaut no es perfectamente bilingüe, Spielberg acepta que habla en francés y que sus comentarios sean traducidos por un colega en la versión original.

En 1981 rueda un film intimista y romántico La mujer de al lado que narra el reencuentro de dos antiguos amantes. En el rodaje conoce a Fanny Ardant que sería su último amor . Pero tan solo dos años más tarde le es diagnosticado un tumor cerebral que acabará con su vida en apenas unos meses , a la edad de 52 años. Su película póstuma es un gran éxito, protagonizada por Fanny Ardant  Vivement dimanche ! (1983) constituye su testamento cinematográfico.

Truffaut expresó su admiración por directores como: Luis Buñuel, Ingmar Bergman, Robert Bresson, Roberto Rossellini y Alfred Hitchcock, sobre el que escribió un libro basado en una larga en una larga serie de entrevistas. Sobre Jean Renoir, dijo:

«Creo que Renoir es el único cineasta que es prácticamente infalible, que nunca ha cometido un error en la película, y creo que nunca cometió errores, porque siempre encontró soluciones basadas en soluciones simples y humanas. Es un director de cine que nunca pretende tener un estilo, y si conoces su trabajo, que es muy completo, ya que se ocupa de todo tipo de temas, cuando te quedas estancado, especialmente como un joven cineasta, puedes piensa en cómo Renoir habría manejado la situación y encuentra una solución » 

 

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